Noodles en la lluvia ácida en Blade Runner 2019

La noche eterna de Los Ángeles, año 2019. La lluvia ácida golpea los techos oxidados y se desliza por las marquesinas de neón. Entre hologramas de geishas gigantes y zepelines publicitarios, un carrito callejero de fideos ilumina con vapor humeante la penumbra. Allí, el viejo Howe lee —el cocinero oriental del puesto de noodles— sirve bowls de sopa hirviendo a oficiales de policía, replicantes fugitivos y mercaderes intergalácticos.
El oficial Deckard se sienta, cansado, mientras Hannibal Chew (el fabricante de ojos) aparece entre la multitud. Los replicantes Roy, Pris, Leon y Zhora se acercan también, buscando calor humano en un plato caliente. En un futuro donde la humanidad se diluye entre biotecnología y desesperanza, hasta el más humilde carrito debe calcular costos, márgenes y puntos de equilibrio para sobrevivir.
Deckard, mojado y con el sobretodo pegado al cuerpo, se sienta en el carrito iluminado por faroles de neón. Pide noodles con albóndigas. El viejo Howe, entre vapor y cuchillos afilados, sirve con gesto hosco: “Two, two, four”. Le mezquina los fideos y las albóndigas.
No es capricho ni tacañería: es decisión estratégica de costos. Howe Lee sabe que el costo variable unitario ha subido por la escasez de harina y proteína sintética (¥C 6 por bowl). Cada albóndiga cuesta ¥C 2 y aporta poco margen. Si sirve de más, destruye su contribución marginal y no llega al punto de equilibrio.
Datos de la situación del negocio
Howe Lee consulta en su laptop portable con IA los datos del negocio:

Una vez que haya estudiado el material de la clase 14 en la plataforma Classroom y haya recorrido todo el MDM:
Resuelva el problema de Howe Lee (en la actividad de abajo) y obtendrá un gran premio!!!
